Entre “falta de recursos” y compensaciones millonarias: Varela analiza endeudar al Ayuntamiento mientras mantiene una nómina dorada
Mientras el alcalde Miguel Varela Pinedo insiste en que el Ayuntamiento no tiene recursos suficientes para cubrir la última quincena de diciembre y el aguinaldo, las cifras internas revelan una realidad que contrasta con su discurso: una nómina de funcionarios con compensaciones que superan, en algunos casos, el salario base y que alcanzan hasta los 38 mil pesos mensuales.
Varela anunció que recurriría a un crédito con banca privada si el Gobierno del Estado no autoriza el adelanto de participaciones por 40 millones de pesos. A pesar de ello, reconoció que ni siquiera conoce las tasas de interés ni las condiciones de los bancos a los que pretende endeudar al municipio. “No te podría decir ahorita el dato porque apenas lo vamos a solicitar”, declaró.
Pese a esta aparente urgencia financiera, los registros internos del Ayuntamiento muestran que la administración mantiene una nómina dorada para trabajadores de confianza. El propio presidente municipal percibe un sueldo de 52 mil 591 pesos, pero con su compensación mensual de 30 mil 660, su ingreso asciende a 83 mil 251 pesos.
La síndica Wendy Guadalupe Valdez también destaca entre las percepciones más altas: gana 17 mil 627 pesos de sueldo, pero recibe una compensación de 38 mil 038, es decir, más del doble de su salario. En condiciones similares está el secretario del Ayuntamiento, Erik Muñoz.
El círculo cercano del alcalde tampoco queda fuera de los beneficios. Su secretario particular, César Herrera Ceniceros, recibe un sueldo base de 16 mil pesos, pero suma 34 mil 755 en compensación. Lo mismo ocurre con su jefe de gabinete, Gerardo Zamora Castillo. Otro caso es el de Carlo Magno Lara Muruato, asesor y exregidor, quien cobra 15 mil 377 pesos, más 23 mil 728 de compensación.
La lista continúa con titulares de áreas como Comunicación Social, Servicios Públicos, Infraestructura y Obra Pública, así como la dirección del INMUZAI, quienes con sueldos aparentemente moderados terminan duplicando o triplicando sus percepciones gracias a las compensaciones.
Mientras el Ayuntamiento asegura no tener recursos suficientes para pagar salarios y prestaciones de fin de año, la estructura administrativa muestra un gasto elevado en remuneraciones extras a los funcionarios de confianza. Un contraste que vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre el manejo del presupuesto en la capital zacatecana.