El árbol que no deja olvidar a quienes faltan
En Fresnillo, familias de distintos colectivos se reunieron para transformar el Árbol de la Esperanza en un memorial vivo. Nuevas esferas con fotografías fueron colocadas una a una, cada rostro recordando a una persona desaparecida y la lucha incansable por encontrarla.
La escena fue un acto de resistencia y memoria: madres, padres y hermanos unieron esfuerzos para visibilizar ausencias que no se borran con el paso del tiempo. Cada adorno colgado simboliza una historia interrumpida y una familia que se niega a rendirse.
En medio del ambiente navideño, el mensaje fue claro y doloroso: hay mesas incompletas y sillas que permanecerán vacías. Los niños preguntan, esperan y sienten la falta de quienes no están, mientras la esperanza se mantiene firme, colgada del árbol, como promesa de que no dejarán de buscar.