Desaparecido en 2020, murió en Zacatecas y nadie avisó: uno más a la lista de omisiones de la Fiscalía
Cinco años pasaron para que la familia Soto Gurrola supiera lo impensable: Isaías, desaparecido desde 2020, fue hallado sin vida solo diez días después de su desaparición, pero nadie se los dijo. La Fiscalía de Zacatecas lo identificó y lo enterró en una fosa común sin avisar a su familia, que lo seguía buscando con la esperanza de hallarlo con vida.
El joven, de apenas 20 años, había viajado desde Durango a Chaparrosa, en Villa de Cos, para trabajar como jornalero. Un día dejó de comunicarse, y su familia presentó denuncias tanto en Zacatecas como en Durango. Solo este año, gracias al apoyo del colectivo Madres Buscadoras de Durango, supieron que Isaías ya había sido localizado sin vida desde 2020.
Sus restos llevan años sepultados en Fresnillo, sin una notificación formal. Hoy su familia intenta reunir 18 mil pesos para trasladarlo a su tierra y despedirlo como merece.
Cinco años de angustia, silencio y burocracia que terminaron en una verdad que pudo saberse desde el inicio. Otro nombre más que se suma a la larga lista de víctimas de la omisión institucional.