Ataque suicida con coche bomba en Pakistán deja cinco muertos; acusan a India de estar involucrada
Atentado contra autobús escolar deja cinco muertos en Baluchistán; Pakistán apunta a India
Un atentado suicida con coche bomba sacudió este miércoles la provincia de Baluchistán, en el suroeste de Pakistán, dejando al menos cinco personas muertas —entre ellas tres menores— y 38 heridas. El blanco del ataque fue un autobús escolar vinculado al ejército, que transitaba en las afueras de la ciudad de Khuzdar.
El comisionado adjunto Yasir Iqbal confirmó que el vehículo transportaba a estudiantes hacia una escuela administrada por fuerzas armadas. Tras la explosión, equipos de emergencia y seguridad se desplegaron en la zona, mientras los heridos fueron trasladados a hospitales locales, varios en estado crítico.
Aunque ningún grupo ha reivindicado el ataque, las sospechas recaen sobre el Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA), una organización separatista ilegalizada por el gobierno paquistaní y considerada terrorista por Estados Unidos desde 2019. El BLA ha sido responsable de atentados anteriores contra instalaciones militares y civiles en la región.
El ministro del Interior, Mohsin Naqvi, condenó enérgicamente el atentado, calificando el asesinato de menores como “un acto de pura barbarie”.
El ataque se produce en medio de una creciente tensión diplomática entre Pakistán e India. Altos funcionarios paquistaníes, incluido el primer ministro Shehbaz Sharif, insinuaron que India podría estar detrás del atentado, acusándola de apoyar a grupos separatistas como el BLA, aunque no se ha presentado evidencia que respalde esa acusación.
Baluchistán, una región rica en recursos pero marcada por la marginación y el conflicto, ha sido escenario recurrente de violencia separatista. La situación se ve agravada por el contexto geopolítico regional, particularmente la histórica rivalidad entre Pakistán e India.
El atentado subraya la fragilidad de la seguridad en la región y el peligro de una posible escalada entre dos potencias nucleares, con civiles —incluidos niños— en el centro de la tragedia.