Grupo encapuchado incendia la sede del SNTE y pide la salida de Alfonso Cepeda Salas
Caos en el SNTE: maestros encapuchados destruyen y prenden fuego en oficinas centrales
Un grupo de maestros disidentes, presuntamente afiliados a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) y a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), protagonizó una jornada de violencia este jueves en la sede central del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en la Ciudad de México.
Alrededor del mediodía, los manifestantes, con el rostro cubierto y armados con mazos y palos, forzaron la puerta metálica de acceso principal, derribándola parcialmente para ingresar al inmueble. La acción formó parte de una movilización nacional que cumple ya 22 días y en la que miles de docentes, en su mayoría de Oaxaca, exigen mejoras laborales y la destitución del líder sindical Alfonso Cepeda Salas.
Una vez dentro del edificio, los manifestantes realizaron pintas y causaron daños materiales, mientras lanzaban consignas contra el sindicato, al que calificaron de “charro” y “corrupto”. Sin embargo, la situación se salió de control cuando un grupo encapuchado prendió fuego al mobiliario dentro de las instalaciones, lo que generó un incendio que comenzó a propagarse rápidamente.
El fuego activó la intervención de los bomberos de la Ciudad de México, quienes acudieron al lugar para controlar las llamas y evitar un daño mayor. Aunque no se reportaron heridos ni intoxicados, la tensión entre los manifestantes y las autoridades creció a medida que avanzaba el día.
Finalmente, los manifestantes decidieron retirarse para permitir que los bomberos realizaran su labor, pero el incendio aún no se había extinguido completamente al momento del último reporte.
Este episodio representa un nuevo nivel en las protestas que mantienen desde hace semanas diversas secciones disidentes del magisterio mexicano, quienes han expresado su descontento con las condiciones laborales, educativas y de seguridad social. Por el momento, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre los hechos.