Niños traumatizados y sin agua limpia en centros de detención de Texas
Organismos defensores de derechos humanos presentaron una moción judicial que expone testimonios desgarradores de familias inmigrantes detenidas en Texas, donde describen condiciones precarias como peleas por agua potable, negación de atención médica y niños con problemas de salud sin tratar. La demanda busca evitar que el gobierno de Donald Trump termine con el Acuerdo de Flores, que regula el trato y las condiciones de los niños bajo custodia federal.
El acuerdo, vigente desde la década de 1990, permite la supervisión externa de los centros de detención para garantizar un trato digno, algo que podría perderse si se pone fin a esta política. Las familias entrevistadas por organizaciones como RAICES y el Centro para los Derechos Humanos detallaron problemas de higiene, falta de agua suficiente y cuidados médicos insuficientes, con casos graves como un niño con hinchazón en los pies a quien se le negó un examen completo.
El aumento en las operaciones de arresto del ICE ha generado preocupación sobre la capacidad de las instalaciones, que actualmente alojan a cientos de personas pero podrían llegar a albergar miles más. Expertos en salud infantil y defensores advierten que sin supervisión y estándares estrictos, el bienestar físico y psicológico de los menores corre grave riesgo.
Mientras el Congreso debate la ampliación del financiamiento para detenciones y la posibilidad de mantener familias en custodia de forma indefinida, el futuro del Acuerdo de Flores será clave para proteger los derechos de los niños migrantes. Una audiencia en tribunales está prevista para mediados de julio, donde se decidirá sobre esta importante política.