Prohibición de vapeadores en México fortalece el contrabando y al crimen organizado
A seis meses de que México se convirtiera en el primer país del mundo en elevar a rango constitucional la prohibición de los cigarros electrónicos y vapeadores, los efectos colaterales de esta medida han comenzado a hacerse evidentes. Lejos de disminuir el consumo, la demanda se ha desplazado hacia el mercado negro, el cual está ahora ampliamente controlado por el crimen organizado.
Desde el 17 de enero de 2025, cuando la reforma fue publicada en el Diario Oficial de la Federación, quedó prohibida “toda actividad relacionada con cigarros electrónicos, vapeadores y demás sistemas o dispositivos análogos”. Esta decisión, según activistas y expertos, ha generado una crisis de salud pública y seguridad, al abrir la puerta a redes de contrabando y venta ilegal.
El crimen organizado ocupa el vacío legal
Juan José Cirión Lee, presidente del colectivo México y el Mundo Vapeando, denunció que esta prohibición ha dejado el mercado en manos de grupos criminales. Zonas como Tepito en la Ciudad de México y el Mercado de San Juan en Guadalajara se han convertido en centros clave para la distribución clandestina de estos productos.
“La prohibición no elimina el consumo. Lo que hace es regalar el mercado a las bandas criminales”, afirmó Cirión Lee, abogado y activista, quien señaló además que los principales puntos de entrada de vapeadores ilegales al país son los puertos de Lázaro Cárdenas y Manzanillo, así como las fronteras con Guatemala, Belice y Estados Unidos, donde estos productos pueden comercializarse sin restricciones.
Riesgos para la salud y acceso a menores
La falta de control también ha facilitado el acceso de menores de edad a los dispositivos de vapeo. Sin una regulación que establezca límites y requisitos para su venta, los adolescentes pueden adquirir estos productos con facilidad en el mercado negro, aumentando los riesgos sanitarios y sociales.
Cirión Lee recordó que estudios internacionales, como los del Royal College of Physicians del Reino Unido, han encontrado que el vapeo es hasta 95% menos dañino que fumar cigarrillos convencionales, por lo que estos dispositivos también son utilizados como herramienta para dejar de fumar.
El problema escala al plano internacional
El impacto del contrabando de vapeadores en México llegó incluso a ser tema de discusión en la más reciente reunión de la OTAN, realizada en junio de 2025 en La Haya, Países Bajos. Ahí se analizó el papel de los cárteles mexicanos en la distribución ilegal de productos de consumo a nivel global, incluyendo dispositivos de vapeo.
“Cuando existen vacíos en las políticas, el crimen organizado los llena. Eso es lo que ha pasado en México”, advirtió Cirión Lee, quien insiste en que el camino más efectivo es establecer una regulación clara y responsable.
Un modelo prohibicionista con efectos contraproducentes
Diversas organizaciones civiles y expertos en salud pública han llamado a replantear la estrategia prohibicionista, ya que la prohibición absoluta no ha logrado reducir la demanda y, por el contrario, ha fortalecido a los actores ilegales.
Proponen transitar hacia un modelo regulado que permita establecer normas para la producción, importación, distribución y venta legal de vapeadores, protegiendo la salud pública sin ceder espacio al contrabando y al financiamiento del crimen organizado.