La violencia en Sinaloa deja una década de rezago social y económico, advierten expertos
La experta consultada advirtió que la guerra en Sinaloa entre las facciones del cártel, conocidas como “Los Chapitos” y “Los Mayos”, ha dejado una profunda huella en la región y que la recuperación tomará al menos diez años. Desde el inicio del conflicto, en septiembre de 2024, los enfrentamientos han cobrado la vida de cientos y provocado miles de desaparecidos, desplazamientos forzados y desmantelamiento económico.
Sólo en junio de este año se registraron cifras alarmantes: cerca de 295 asesinatos y 80 desapariciones, en lo que se considera el mes más violento desde que comenzó la disputa armada. Más de 3 000 personas han sido obligadas a dejar sus hogares, y el cierre de negocios o reducción de actividades comerciales se ha vuelto común, incluso en zonas antes consideradas seguras.
Empresarios y analistas coinciden en que las pérdidas han sido millonarias. El Colegio de Economistas de Sinaloa ha estimado un impacto de hasta 18 000 millones de pesos en la actividad económica estatal, con cerca de 25 000 empleos formales perdidos. Coparmex advirtió que esta crisis puede dejar secuelas a largo plazo y que la reconstrucción económica será lenta.
Los habitantes viven el miedo cada día: escuelas cerradas, calles solitarias por la noche y familias que han adoptado rutinas diseñadas para protegerse de la violencia. Lo que antes era considerado “normal” ha sido reconfigurado por el terror cotidiano. Esto ha generado preocupación entre los ciudadanos y expertos, quienes aseguran que la violencia prolongada erosionará la estructura social y demandará intervenciones profundas.
Las autoridades han desplegado fuerzas federales, estatales y municipales, incluyendo Guardia Nacional y Ejército, para contener los enfrentamientos. Sin embargo, para garantizar una recuperación real, especialistas destacan la necesidad de una estrategia integral que combine la seguridad, la inversión social y la coordinación institucional. De otro modo, advierten, la reconstrucción de Sinaloa será una tarea que podría extenderse por una década.