David García Lira: el regidor que pide más, hace menos y cobra como rey
Mientras la mayoría de los zacatecanos apenas logran juntar para lo básico, el regidor capitalino David García Lira, de Movimiento Ciudadano, anda buscando cómo exprimir todavía más el erario. Según trascendió en los pasillos del Ayuntamiento, ya está viendo si su compadre, el alcalde Miguel Varela, le aprueba un “bono vacacional” —porque, claro, los casi 50 mil pesos mensuales que recibe no le alcanzan para pasear a la familia como se merece. Faltaba más.
Este personaje no solo vive del presupuesto público, sino que lo exprime con una ambición descarada. Tiene fama de ser el más “exigente” del cabildo: pide su mochada del 10% en las obras que se aprueban, exige aguinaldo (aunque legalmente no le corresponde), presiona por contrataciones a modo y hasta quiere que le paguen los vuelos. ¿Y el servicio público? Bien, gracias.
Incluso dentro de su propio partido lo tienen ya como el negrito en el arroz. La relación con el dirigente estatal de Movimiento Ciudadano, Juan del Real, es nula, y el regidor anda por la libre, haciendo y deshaciendo sin rendir cuentas a nadie.
Y como si no bastara con su ambición política y económica, García Lira también carga con un historial turbio: fue acusado de golpear a un adulto mayor en el callejón de Osuna durante una escandalosa fiesta de cumpleaños. Y peor aún: vecinos de Bosques Las Cumbres lo señalan por desviar medio millón de pesos cuando presidía el Consejo vecinal. El asunto llegó hasta las redes del Ayuntamiento, pero hasta ahora no hay consecuencias.
Con todo esto sobre la mesa, queda claro que David García Lira es uno más de esos políticos que creen que el servicio público es una agencia de viajes… pero con todo pagado por el pueblo.