Violencia vicaria en Puebla: September Vélez lleva más de 70 días sin saber de sus hijos
September Vélez, una mujer originaria de Puebla, enfrenta un caso de violencia vicaria desde que su exesposo y padre de sus hijos, Armando S., utilizó a sus hijos como mecanismo de presión tras su separación. Aunque ella es la titular de la custodia legal, un juez decidió otorgársela al acusado, alegando un supuesto amparo que permitiría al médico retener a los menores de forma indefinida, a pesar de existir pruebas audiovisuales de agresiones físicas contra Vélez.
Han pasado más de 74 días sin que ella sepa el paradero ni el estado de salud de sus hijos. Mientras tanto, denuncia revictimización por parte de la Fiscalía de Puebla, que ha detenido avances en su denuncia por violencia familiar y sustracción de menores, mientras la denuncia en su contra ha sido judicializada en menos de tres semanas.
Durante las audiencias, colectivos de mujeres y colectivos feministas la han acompañado para exigir justicia y visibilizar cómo el sistema judicial favorece a un agresor pese a la evidencia. Vélez confirma que teme por su vida y la de sus hijos, pues dice haber sido amenazada con armas de fuego y sometida a seguimiento, incluso localizadores GPS fueron encontrados en su vehículo.
El caso se agrava al incluir denuncias por tentativa de feminicidio y maltrato infantil: presentó videos, audios y testimonios de violencia ejercida sobre los menores, como agresiones físicas e incluso escenas donde el agresor arroja a un bebé sobre una cama. Las autoridades, aún con esta evidencia, mantienen la guarda con él, lo que ha llevado a su defensa a solicitar reclasificar el delito a feminicidio en grado de tentativa y exigir medidas cautelares urgentes.
Este lamentable escenario ejemplifica por qué la violencia vicaria —una forma extrema de violencia de género donde los hijos se usan como herramienta para dañar emocionalmente a la madre— es considerada una de las expresiones más crueles del abuso machista. Aunque ya existe legislación en varios estados de México, el proceso legal aún carece de eficacia y atención urgente.
En resumen, más de dos meses después de presentar pruebas contundentes, September Vélez continúa sin ver a sus hijos, enfrentando un sistema judicial que prioriza formalidades sobre seguridad real, mientras su lucha por recuperarlos sigue firme.