Autoridades de EE. UU. investigan a Tesla tras fallos de robotaxis en su primer día de operación en Austin
El servicio de robotaxis de Tesla enfrenta cuestionamientos por parte de autoridades federales de seguridad vial luego de que varios de sus vehículos fueran captados cometiendo infracciones durante las primeras horas de operación en Austin, Texas. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) ha solicitado un informe detallado a la empresa para esclarecer lo sucedido.
El domingo pasado, Tesla puso en marcha una fase piloto de su sistema de transporte autónomo con un número limitado de vehículos Model Y. Los autos circularon en zonas específicas de la ciudad, con un empleado de la compañía en el asiento del copiloto y acceso limitado a usuarios seleccionados, incluidos creadores de contenido vinculados a la marca.
Sin embargo, videos difundidos en redes sociales mostraron a algunos vehículos circulando en sentido contrario o superando los límites de velocidad establecidos. Estos incidentes encendieron las alarmas entre reguladores y expertos en movilidad, al tratarse de una tecnología que aún está bajo observación por cuestiones de seguridad.
Revisión federal y antecedentes
La NHTSA confirmó este lunes que se encuentra en contacto con Tesla para recabar más información sobre los incidentes. La tecnología de conducción autónoma Full Self-Driving (FSD), utilizada por los robotaxis, ya es objeto de investigaciones por su posible vinculación con accidentes previos, algunos de ellos fatales.
La empresa liderada por Elon Musk ha sido criticada anteriormente por promesas incumplidas respecto al desarrollo de vehículos autónomos. Desde 2015, Musk ha anunciado fechas para alcanzar autonomía total que no se han concretado, incluyendo la proyección de un millón de robotaxis operativos para 2020.
Apuesta comercial y competencia
A pesar de los reportes negativos, las acciones de Tesla en el mercado bursátil subieron más de un 8% este lunes, impulsadas por el lanzamiento del servicio piloto. La firma busca consolidarse en el competitivo sector de la movilidad autónoma, donde ya operan compañías como Waymo, subsidiaria de Alphabet (Google), que ofrece viajes comerciales sin conductor en varias ciudades de Estados Unidos.
Waymo, por ejemplo, realiza actualmente unos 250 mil trayectos pagados por semana y llevó a cabo pruebas previas en Austin durante más de un año, tanto con supervisión humana como en modalidad completamente autónoma.
En espera de medidas regulatorias
La puesta en marcha del servicio de Tesla se considera clave para su modelo de negocio a futuro, pero los errores iniciales podrían traducirse en revisiones regulatorias más estrictas o restricciones en su implementación.
Por ahora, la atención se centra en los resultados de la investigación federal y en la capacidad de Tesla para garantizar que su tecnología pueda operar de forma segura en entornos urbanos reales.